El tapeo no es solo un menú. Es una manera de relacionarse con la comida, con los amigos y con la ciudad. Ir de tapas significa moverse, compartir, picar un poco aquí y un poco allá, sin prisa pero sin pausa.

Cada región tiene su propia gramática del tapeo: las tapas gratis de Granada, los pinchos del País Vasco, las cañas de Madrid. En todas ellas, lo importante no es el plato, sino la compañía.